• Soba – そば – Pasta de alforjón hecha a mano (VIDEO)

    A un costado de la hermosa cascada Kannon en la prefectura de Saga (isla de Kyushu) en Japón, hay un puestito donde preparan a mano y sirven fresca, acabada de hacer, la tradicional pasta de soba o alforjón, también conocida como trigo sarraceno.

    Fue un lujo poder presenciar la preparación de la pasta, a partir del grano entero del alforjón, hasta su producto final como pasta servida fría, como se acostumbra en verano. Nos sirvieron la pasta acabada de hacer acompañada de cebollino picado, pasta de wasabi, tsuyu (una salsa ligera donde se moja la pasta antes de comerlos) y el caldo donde se cocinó la pasta, rico en minerales y vitaminas, que se sazona con un poco de tsuyu y se bebe junto con la comida.

    (Nota: no obstante se lo conoce como trigo sarraceno, no es un cereal, no se relaciona con el trigo, y no contiene gluten)

    Algunos aportes nutricionales del alforjón (100% soba)

    • Carbohidratos 70% x 100 g
    • Proteínas 12-15% x 100 g
    • Fibra 10 % x 100 g
    • Lisina 5-7 % x 100 g, aminoácido esencial que no contienen la mayoría de cereales.
    • Hierro 2.2 mg (17% Cantidad Diaria Recomendada – DR)
    • Magnesio 231 mg (65% DR)
    • Manganeso 1.3 mg (62% DR)
    • Fósforo 347 mg (50% DR)
    • Potasio 460 mg (10% DR)
    • Vitamina P – en la forma del bioflavonoide rutina (4-6% en 100 g), un potente antioxidante que no se encuentra en el arroz, trigo o frijoles.

    (Información nutricional completa y beneficios https://www.healthline.com/nutrition/foods/buckwheat#benefits)

    Gracias a los dueños del local Kannon Chaya Yumeya (para nuestro agrado, fanáticos de Buena Vista Social Club), por su hospitalidad y permitirnos grabar este video. Y gracias a mi querida cuñada Naoko Murakami por ser nuestra incondicional guía y traductora.

    Disfruten y compartan!

  • Sopa por desayuno

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    SOPA POR DESAYUNO – aunque resulte extraño o desagradable a muchos (sobre todo más jóvenes) los desayunos tradicionales en muchos lugares del mundo consisten de o incluyen sopa. En Japón, el desayuno tradicional consiste en arroz, pescado y sopa de miso (hoy en declive ante la influencia occidental). En la investigación que hicimos para el documental #RaspandoCoco en la costa de Ecuador (Esmeraldas), la mayoría de personas nos contaron que desayunan o solían empezar su día con un “tapao”, una exquisita sopa de pescado con plátano verde aromatizada con yerbitas, chillangua, chirarán y albahaca. La influencia del “desayuno americano” y las ideas sobre la “comida saludable” inducidas por la industria de alimentos y décadas de estudios equivocados, han llegado a todos los rincones del planeta (hasta Japón!), privándonos de los beneficios de las comidas tradicionales, que no solo aportan una nutrición superior y protección de enfermedades, sino también un significado y sentido de pertenencia a un lugar y una comunidad, un elemento poco apreciado pero fundamental para nuestra salud integral.

    La sabiduría tradicional y ancestral de alrededor del mundo nos ha regalado un sin número de alimentos fermentados altamente nutritivos y de potente efecto medicinal.

    EL MISO es una pasta hecha mediante la fermentación de los frijoles de soya, es un alimento tradicional en muchos lugares de Asia (originario de China), y muy tradicional en Japón.

    Se conoce que el miso es una excelente fuente de cobre, manganeso, vitamina K, vitaminas B, hierro, fósforo, potasio, proteína (todos los aminoácidos esenciales), zinc, ácido fólico. La sopa de miso es una de las principales fuentes de calcio en la dieta tradicional japonesa. Tradicionalmente se ha usado como remedio para la digestión, cancer, envenenamiento por tabaco e infecciones intestinales. En Japón, tomar sopa de miso se considera una buena forma de empezar el día ya que energiza el cuerpo y estimula la digestión.

    Aquí un efecto sorprendente, aunque menos conocido del consumo de miso (tomado del libro “Japanese foods that heal”) :

    PROTECCION CONTRA LA RADIACION ATOMICA – Investigadores japoneses en los años 60’s que atendieron a víctimas de la bomba atómica después de la segunda guerra mundial, observaron que no sufrieron los efectos de la radiación de sus pacientes porque tomaban sopa de miso a diario. Miso Japonés fue importado hacia la ex-Unión Soviética después del accidente nuclear en Chernobyl. Subsiguientes estudios experimentales con ratas en la Universidad de Hiroshima en 1989 confirmaron el efecto protector del miso contra la radiación: las ratas que no comieron miso mostraron 100-200% mayores niveles de cancer de hígado, comparado con las ratas que comieron miso. Varios estudios poblacionales publicados partir de los años 80’s han verificado que el consumo diario de sopa de miso reduce el riesgo de varios tipos de cancer, en particular cancer de mama. Según un estudio publicado en 2003, mujeres que consumieron 3 platos de sopa de miso al día, redujeron el riesgo de cancer de mama en un 40%.

    Léelo en la web y comparte! http://comidasquecuran.com.ec/sopa-por-desayuno/

  • Caldo medicinal de gallina japonesa (sedosa)

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    Mi abuela adoraba las sopas, y cocinaba unas deliciosas, pero en el top ten de sus favoritas estaba el caldo de gallina. Cómo ella decía “¡Le priv-a-ba!”. Cuando entrevistamos abuelas en la costa del Ecuador (Manabí) para el primer proyecto documental de Comidas que Curan, en el top ten de las comidas curativas o terapéuticas que mencionaron casi todas (alrededor de 40 abuelas y abuelos) estaba el caldo de gallina, pero tenía que ser criolla o “de campo”, y mejor si era cocinada en leña. Contaban que las gallinas se traían y tenían listas en el patio en anticipación del parto. Una vez parida la mujer, se mataba una gallina al día para hacer el caldo que era la comida diaria de la mujer parida durante 40 días. El caldo, explicaban, abriga el cuerpo y facilita el proceso de cicatrización y regeneración de los tejidos afectados por el embarazo y el alumbramiento. ¡Bendito caldo de gallina! Curativo por excelencia en cualquier lugar del mundo. También en Japón.

    En una pequeña hueca en Fukuoka, Japón, sirven el tradicional ramen en un caldo de una gallina especial conocida como gallina china de seda (también conocida como gallina japonesa). Esta gallina es especial por muchas razones, entre otras, su carne y huesos son de color negro. En un cartel junto al menú se explican los nutrientes que contiene el caldo. Y en otro cartel, junto a la imagen de un niño rezando dice “Decir mil veces “gracias” hará muchos milagros. Decir diez mil veces “gracias” hará muchos más milagros. Hay tantos milagros que te harán feliz, que no podrás evitar repetir gracias una y otra vez.” Es decir, las verdaderas comidas milagrosas y curativas son las que comen diciendo “gracias” mil veces.

    Contenido nutricional del caldo de gallina china de seda o gallina japonesa:
    8 tipos de aminoácidos esenciales
    Vitamina A (10 veces la que contiene la anguila)
    Vitamina B (8 veces la que contiene la anguila)
    Calcio (20 veces el contenido de la leche de vaca)
    Magnesio (8 veces el contenido del de una tortuga de caparazón blando)
    Hierro (8 veces lo que contiene el hígado de cerdo)

    La gallina sedosa se considera un ingrediente “yin” que calienta y vitaliza el cuerpo. Es buena para purificar y regenerar la sangre. Está llena de vitaminas y minerales vitales. En China se ha utilizado ancestralmente como remedio para la salud y la belleza.

    Gracias infinitas a Naoko Murakami por llevarme a conocer este mágico lugar y por ser mi traductora. Sin ella no podría haber conocido este caldo medicinal y gracias a ella alcanzo comprender una pequeñísima parte de la infinitud de saberes que se encierran en cada milímetro cuadrado de este increíble país!

    Pilar Egüez Guevara

    Junio 2019