• Cocadas

    October 9, 2013
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    Por: Doña Flor

    La Fábrica de Cocadas “Florcita” está ubicada en la carretera vía a Atacames, frente al Municipio. Allí Doña Flor y sus hijos elaboran cocadas de diversos sabores. Sin embargo la más popular es la cocada de piña. Doña Flor me explicó brevemente y me permitió fotografiar parte del proceso de elaboración de las cocadas. Se rallan los cocos usando el utensilio especial que mencionamos en el post de la fabricación del aceite de coco y se cocina esta ralladura en miel de raspadura o panela en paila de bronce. Para cocadas blancas se usa azúcar en lugar de panela, y para cocadas de piña se utiliza la piña cortada en trozos finos. La corteza del coco se usa a veces como combustible, o también lo compran los artesanos para confeccionar aretes u otras artesanías.

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  • Cazuela de mariscos

    Por: Dolores Elena Muñoz Zambrano

    Lolita es la abuelita de nuestra compañera Adriana Farías. Su vida es un testimonio de fe. Según cuenta ella y muchos que la conocen en la comunidad, fue diagnosticada con cáncer a su riñón. Decepcionada por haber visto partir a muchos conocidos que se trataron sin éxito con quimioterapia, Lolita optó por un remedio casero: whisky con sábila y miel de abejas. Su fortaleza es insólita. Lolita cocinó varios platos simultáneamente durante el rodaje del plato principal que ella escogió: la cazuela de mariscos. Además de los platos fuertes, Lolita es conocida en Bahía por sus excepcionales dulces tradicionales. Además del popurrí de galletas, suspiros y huevo-moyos, preparó el tradicional manjar de leche. Lolita cuida de su madre, una anciana de 102 años de edad que aún camina, y como dicen por ahí, sigue dando guerra.

  • Caldo de gallina criolla

    Por: Antonia Solórzano Bermúdez

    Antonia es la mamá de nuestra compañera Adriana Farías. Doña Antonia tuvo la generosidad de prepararnos el tradicional caldo de gallina criolla. Ella recuerda que durante su infancia, era costumbre preparar el caldo de gallina criolla para ofrecérselo a las visitas. Ella y sus hermanos tenían instrucciones de su mamá, de ir a buscar a las gallinas para matarlas al momento que se oía llegar visitas. Recuerda que una vez, por pura diversión y antojo de ella y sus hermanas de comer gallina, ahogaron una gallina a escondidas de su mamá para poder saborear el caldo.
    Doña Antonia sirvió el caldo con plátano asado y cocolón.